De las Tres Xemeneies de Sant Adrià el 9 de mayo a Fira Montjuïc en noviembre. Quince años de un festival —y su satélite más radical— que siguen sin encontrarse cómodo en ninguna categoría.
Hay festivales que programan lo que la gente quiere escuchar, y hay festivales que programan lo que piensan que la gente debería escuchar. MIRA lleva quince años intentando escapar de esa dicotomía —y lo ha conseguido construyendo algo más difícil: un espacio donde ambas cosas conviven sin que ninguna se imponga.
Para reafirmar esta apuesta, el próximo 9 de mayo, Les Tres Xemeneies de Sant Adrià del Besòs acogerán la segunda edición de TURBINA, el evento satélite del festival.
En esa tarea, TURBINA no puede entenderse como un festival independiente ni un evento de calentamiento, sino como la extensión natural del ecosistema que MIRA lleva años construyendo en Barcelona: el lugar donde las propuestas que ni siquiera encajan en el propio marco del festival —y MIRA ya es bastante ancho— encuentran su sitio. Este año, con artistas como ¥€$Si Perse, A.M.Q.N., Alpha Decay, damoridamort, Death Whistle o Rob Clouth, la Nau Turbines vuelve a convertirse en un recorrido inmersivo donde diferentes lenguajes artísticos conviven sin que nadie necesite clasificarlos.
En noviembre, llega el festival que los contiene a todos. MIRA, nacido en 2011 como asociación sin ánimo de lucro —y que funciona todavía así, reinvirtiendo sus resultados en cultura—, se ha consolidado como el festival de artes digitales de referencia en Barcelona. Su seña de identidad es el formato live AV, donde los artistas, además de tocar su música (lo imprescindible), construyen mundos visuales en directo donde imagen y sonido son la misma cosa.

Para su 15ª edición, la nueva identidad visual —firmada de nuevo por la diseñadora barcelonesa Patricia Peix— usa la metáfora es el fondo marino: ese espacio que no se ve, que la mayoría desconoce, pero que está vivo. Lo mismo ocurre con la música, el arte y la cultura underground, una etiqueta que les sumerge bajo la superficie de lo que se consume masivamente, y que, de vez en cuando, sube a respirar.
En este primer avance de cartel, la organización ya ha confirmado 14 shows con 16 artistas que recorren cinco décadas de música electrónica y experimental: desde los fundadores hasta los que acaban de publicar su primer disco.

LOS PESOS HISTÓRICOS
Uno de los balones de oxígeno con más peso lo traerá el regreso de Martin Rev, que actuará acompañado de la artista visual Divine Enfant. Rev es cofundador de Suicide, el dúo neoyorquino que en 1970 tuvo la brillante idea de coger una caja de ritmos junto a unos sintetizadores abrasivos para ponerlos al servicio de algo que sonaba al mismo tiempo a punk, a electrónica y a nada de lo que existía antes. Depeche Mode, Nine Inch Nails, LCD Soundsystem, The Sisters of Mercy… todos tienen algo de Suicide. Su compañero Alan Vega murió en 2016. Rev sigue.
En un registro completamente distinto pero el mismo valor histórico, Fennesz y Lillevan traerán al escenario el 25 aniversario de Endless Summer, el disco que el compositor austríaco Christian Fennesz publicó en 2001 en el sello Mego y que cambió lo que se podía hacer con una guitarra y un ordenador. Pitchfork, Fact y Resident Advisor lo pusieron entre los mejores discos de la década. En realidad, la idea era sencilla en apariencia: melodías de guitarra enterradas bajo capas de ruido digital y texturas glitch, hasta el punto en que lo orgánico y lo electrónico se vuelven indistinguibles. El resultado, más de veinte años después, sigue sin envejecer. En MIRA, el artista berlinés Lillevan, cofundador del colectivo visual-musical Rechenzentrum, se suma para reimaginar el material en formato live AV inmersivo.
Barcelona también se dejará inundar por Chicago, desde donde llega Tortoise, la banda que desde los noventa transita entre post-rock, jazz y electrónica (ninguna de esas etiquetas les quede bien del todo). Regresan con nuevo disco —Touch, publicado en 2025— tras casi una década de silencio discográfico.
Cierra este bloque Anthony Rother, que recupera su proyecto DATAPUNK en un set híbrido. Creado en 2003, DATAPUNK fue una de las fuerzas definitivas del electro europeo, con álbumes como Popkiller que marcaron a toda una generación. Rother lo rescata ahora combinando elementos en directo con precisión de DJ.
LA ESCENA ACTUAL
De la nostalgia al presente. Y en este, la rapera británica Blane Muise, más conocida como Shygirl, es probablemente el nombre con más proyección mainstream del cartel. Muise nació en el sur de Londres, cofundó el sello y colectivo NUXXE junto al productor y vocalista irlandés Sega Bodega, y construyó un universo que mezcla grime, hip-hop industrial, club deconstruido y hyperpop. Entre sus hitos figura la colaboración con la venezolana Arca y con la fallecida SOPHIE, antes de que nadie supiera quién era. Su debut Nymph (2022) estuvo nominado al Mercury Prize y en 2024 acudió como invitada especial para la gira conjunta SWEAT, de Charli XCX & Troye Sivan. En MIRA la británica presentará un directo donde esos mundos, aparentemente contradictorios, —el pop y lo experimental— demuestran que nunca estuvieron tan separados.
Le sigue Nicola Cruz, otro de los grandes contemporáneos del cartel. El productor francoecuatoriano lleva años construyendo un lenguaje electrónico propio que integra grabaciones de campo, sintetizadores analógicos y referencias a la música de América Latina. Así, a base de consistencia, se ha forjado una propuesta personal que ha encontrado su lugar en el circuito internacional.

Por último, Max Cooper actuará en formato 3D AV, el más inmersivo del festival. Doctor en biología computacional y compositor electrónico, Cooper lleva quince años explorando la intersección entre arte, ciencia y tecnología. Ha llevado sus directos a la Acrópolis de Atenas. En MIRA presentará material de su nuevo álbum Feeling is Structure, previsto para mayo.
LAS NUEVAS VOCES
En un tercer bloque MIRA aglutina todas las propuestas emergentes del festival, donde underscores —nombre artístico de la californiana April Harper Grey— es una de esas figuras que la industria todavía no sabe muy bien cómo etiquetar. Autodidacta desde la adolescencia, su debut fishmonger (2021) mezclaba pop electrónico con guitarras, post-punk y dubstep. Su tercer álbum, U (2026), acaba de publicarse y es su propuesta más ambiciosa.
De Estados Unidos se vuela a Copenhague (Dinamarca). Desde allí llega ML Buch, el proyecto de Marie Louise Buch que combina guitarras eléctricas en afinaciones abiertas con síntesis digital para dar forma a paisajes delicados e inmersivos.
También una de las voces más destacadas de la nueva escena pop estatal, AMORE (María Moreno), presentará un show creado a medida para el festival. Y el dúo neoyorkino ear, formado en 2024 por Jonah Paz and Yaelle Avtan, exhibirá su álbum debut The Most Dear and The Future (2025), que se mueve entre fragilidad e intensidad.
El espacio para la política distorsionada en la era digital lo inundará weed420: un colectivo venezolano surgido en internet —Facebook, Discord— que hace collage sonoro radical. Trap, noise, salsa, samples fragmentados… En MIRA presentarán un directo tan crítico como sonoro. Es, probablemente, el nombre más arriesgado del cartel y, posiblemente, el más interesante.
Cierra el bloque Del Gesù, dúo barcelonés que presentará por primera vez en su ciudad su propuesta artística: un universo arty y delicado que ha seducido a Sega Bodega (sí, el de NUXXE), quien publicó su último EP en su sello ambient tweets.
La programación completa del festival —visual, instalaciones y experiencias inmersivas— se anunciará en los próximos meses. En cuanto a los abonos (85€) y entradas de día (45€), ya están a la venta en mirafestival.com.

