Del 18 al 20 de junio, SonarCar quedará en manos de Speedy J y de un grupo de artistas cuidadosamente seleccionados para construir tres encuentros difícilmente repetibles, sin relevos ni actuaciones independientes. Cada jornada funcionará como una única pieza en constante transformación donde todos los participantes compartirán escenario, herramientas y decisiones durante la performance.
El productor holandés liderará durante los tres días del festival una sesión continua junto a once artistas invitados en uno de los espacios más singulares de Fira Gran Via. Casi veinte horas de música creada sobre la marcha que convertirán el escenario en uno de los grandes focos de esta edición.
El regreso de SonarCar a las sesiones de larga duración ha sido una de las novedades de esta edición del festival. El escenario recupera este año una de sus características más reconocibles y lo hace cediendo su espacio a STOOR, el proyecto impulsado por Speedy J que durante los últimos años ha ido ganando peso hasta convertirse en una referencia dentro del circuito internacional de live electronics.

De un estudio oculto en Rotterdam a los principales escenarios europeos
La historia de STOOR comenzó lejos de los festivales. Su origen se encuentra en un espacio subterráneo de Rotterdam que Speedy J transformó en un lugar de encuentro para músicos electrónicos. Aquel antiguo edificio se convirtió poco a poco en una sala repleta de sintetizadores y cajas de ritmos, donde productores de perfiles muy diferentes podían compartir tiempo, ideas y máquinas.
Uno de los detalles que definieron el proyecto desde sus inicios fue la presencia de una máquina de corte de vinilo instalada dentro del propio estudio. Las sesiones podían terminar convertidas en discos físicos casi al instante, una filosofía que encajaba perfectamente con la espontaneidad que siempre ha acompañado a STOOR.
Con la llegada de la pandemia, el proyecto encontró una nueva dimensión. Mientras buena parte de la actividad musical internacional se paralizaba, Speedy J y su equipo desarrollaron Stay Home Soundsystem, una iniciativa que conectó estudios repartidos por distintos países para crear música en tiempo real. Productores de diversas generaciones comenzaron a improvisar juntos a través de internet, generando largas sesiones que mantuvieron vivo el intercambio creativo durante los meses más duros del confinamiento.
Aquel periodo resultó decisivo ya que muchas de las dinámicas que hoy forman parte de STOOR nacieron precisamente en aquellas conexiones y la construcción colectiva del sonido terminó convirtiéndose en el pilar del proyecto.
El salto definitivo llegó en Amsterdam
En 2021, con la reapertura progresiva de los espacios culturales, STOOR dio el paso que acabaría cambiando su dimensión pública. Amsterdam Dance Event acogió su primera edición en Paradiso, una de las salas más emblemáticas de la ciudad.
Aquella sesión inaugural reunió a Speedy J, Surgeon, Sterac, Lady Starlight y Colin Benders durante varias horas de creación compartida. Lo que inicialmente parecía una experiencia puntual, terminó consolidándose como una de las citas más esperadas de todo el ADE.
Durante los años siguientes, el proyecto regresó a esa misma sala pero ampliando su alcance y reuniendo a más artistas como Rødhåd, JakoJako, Steffi, Kangding Ray, Mathew Jonson o FJAAK. Cada edición confirmaba que el atractivo de STOOR residía en la posibilidad de presenciar cómo músicos acostumbrados a trabajar en contextos distintos encontraban puntos de encuentro delante del público.
El crecimiento del proyecto también dio pie a nuevas iniciativas paralelas, como Pink Noise Foundation, una organización creada para impulsar talento emergente y ampliar la comunidad construida alrededor de STOOR.

SonarCar, el lugar perfecto para entender STOOR
Mientras los demás escenarios recibirán algunos de los espectáculos más multitudinarios del festival, SonarCar ofrecerá algo difícil de encontrar en eventos de esta escala.
El contexto del festival hace que este takeover tenga aún más peso ya que este año Sónar se reorganiza en un único recinto en Fira Gran Via, amplía su estructura de escenarios y refuerza la experiencia audiovisual de gran formato. SonarClub concentra los grandes shows internacionales, SonarPark abre la puerta a escenas globales y SonarLab funciona como núcleo del club underground.
Su estructura circular elimina la distancia habitual entre artista y público, una condición esencial para entender cómo funciona STOOR y confirmando que la elección de este escenario no es casual. Los músicos trabajarán desde el centro de la pista rodeados por los asistentes, y a su alrededor, el diseñador visual Karl Klomp desplegará un sistema basado en cámaras robóticas, manipulación de vídeo en tiempo real y proyecciones sobre un tótem central que evolucionarán al ritmo de la música.
Además, la duración de las sesiones también contribuye a generar una dinámica poco habitual dentro de un festival. El jueves 18 de junio la sesión se prolongará durante cinco horas, mientras que el viernes y el sábado alcanzará las siete horas en cada jornada. En total, serán diecinueve horas de creación colectiva en tiempo real que convertirán SonarCar en uno de los espacios más imprevisibles y comentados de Sónar 2026.
Los artistas de STOOR, día a día
En el centro de todo estará Speedy J. Con más de tres décadas de trayectoria a sus espaldas, Jochem Paap ha sido una de las figuras más influyentes en la evolución del techno europeo desde los años noventa. Discos como Ginger, Public Energy No.1 o A Shocking Hobby ayudaron a ampliar los límites del género mucho antes de que la experimentación se convirtiera en una tendencia habitual dentro de la escena.
El artista no ocupará un papel protagonista por encima del resto de participantes pero sí actuará como hilo conductor. Su función se acerca más a la de un facilitador capaz de conectar ideas, generar dinámicas de trabajo y mantener el flujo creativo durante horas. Como ha ocurrido en anteriores ediciones, Speedy J será una pieza más dentro de la sesión que permitirá que otros artistas con lenguajes diferentes encuentren puntos de encuentro sobre la marcha.
Jueves 18 de junio: Colin Benders, Reeko, Nadia Struiwigh y .VRIL
Horario 19:00 a 00:00
La primera sesión reúne a un grupo de artistas acostumbrados a trabajar desde la exploración sonora y la improvisación.
Colin Benders lleva años desarrollando una relación casi obsesiva con los sintetizadores modulares. Sus actuaciones se caracterizan por la búsqueda constante de caminos inesperados y por una capacidad poco común para construir estructuras complejas, aunque sin abandonar la espontaneidad.
Desde España llegará Reeko, figura clave dentro de las corrientes más underground del techno nacional. Tras más de dos décadas de actividad, su producción ha transitado por territorios industriales, experimentales y ambientales, siempre con una atención minuciosa al diseño sonoro.
También participará .VRIL, uno de los nombres más reconocidos del universo Giegling y colaborador habitual de STOOR. Sus directos destacan por la profundidad de sus atmósferas y una habilidad especial para trasladar sonidos abstractos al contexto de la pista de baile.
Completa la jornada Nadia Struiwigh, artista nacida en Rotterdam y establecida en Berlín. Su trabajo combina influencias procedentes del techno, el ambient y la electrónica experimental, con una aproximación muy personal a la interpretación en directo. Durante la misma semana también pasará por Moog dentro de la colaboración especial entre Sónar y el histórico club barcelonés para celebrar su 30º aniversario, aunque en esta ocasión en formato DJ.

Viernes 19 de junio: FJAAK, KiNK y Nene H
Horario 20:00 a 03:00
La segunda jornada apunta hacia terrenos más físicos y enérgicos. Esta combinación no es nueva dentro del universo STOOR ya que parte de este encuentro ya pudo verse durante una edición celebrada en Paradiso en 2024, considerada por muchos asistentes como una de las más memorables de los últimos años.
FJAAK aterriza en Barcelona tras consolidarse como uno de los nombres más reconocibles de la escena berlinesa contemporánea. Su relación con el hardware forma parte de su ADN artístico desde los primeros días del colectivo, y buena parte de su reputación se ha construido alrededor de sesiones donde la improvisación ocupa un lugar central.
Junto a ellos estará KiNK, considerado por muchos como uno de los grandes referentes del live electrónico. El productor búlgaro lleva años demostrando una capacidad extraordinaria para transformar secuencias aparentemente sencillas en desarrollos poco previsibles cargados de tensión y movimiento.
La tercera invitada será Nene H. Formada como pianista clásica y profundamente vinculada a la cultura club berlinesa, su trabajo encuentra en los modulares una herramienta ideal para desarrollar actuaciones en las que destacan influencias muy diversas como es el EBM y el sonido rave de los noventa.

Sábado 20 de junio: Dasha Rush, Luke Slater, Mathew Jonson y Ø [Phase]
Horario 20:00 a 03:00
El cierre del takeover reúne a cuatro artistas cuya trayectoria ayuda a entender la evolución del techno durante las últimas décadas.
Dasha Rush aportará una visión enormemente artística de la electrónica moderna. Su catálogo se mueve con naturalidad entre la experimentación, el techno de gran intensidad y trabajos cercanos a la composición más actual.
Luke Slater representa una de las figuras fundamentales del techno británico. Desde finales de los años ochenta, ha desarrollado una carrera que atraviesa proyectos tan influyentes como es el caso de Planetary Assault Systems y una extensa discografía que representa décadas de evolución del sonido inglés.
Mathew Jonson llegará con una filosofía que encaja perfectamente con el espíritu de STOOR ya que trabaja desde una lógica puramente analógica. El productor canadiense ha defendido durante años una aproximación basada en sintetizadores, cajas de ritmos y composición en tiempo real, alejándose de los samples.
El último integrante será Ø [Phase], productor londinense que ha dedicado buena parte de su carrera a explorar la relación entre repetición y profundidad dentro del techno, aportando precisión estructural y minimalismo técnico.

Cuando el directo vuelve a ser imprevisible
En un momento en el que gran parte de la electrónica de gran formato avanza hacia shows cada vez más sincronizados, cerrados y diseñados al milímetro, STOOR mantiene una posición distinta proponiendo un proceso en lugar de un resultado.
Y en Sónar 2026, ese proceso ocupa tres noches enteras en el centro de uno de los festivales más importantes del mundo. Durante tres días consecutivos, el espacio se convertirá en un lugar donde la incertidumbre forma parte del atractivo ya que ninguna sesión podrá volver a vivirse de la misma manera. Ninguna combinación de artistas volverá a producir exactamente el mismo desenlace. Todo está pensado para que la atención se concentre en el acto de creación en el que el público asiste a su construcción en lugar de asistir a un espectáculo terminado.
Quizá por eso STOOR ha conseguido despertar tanto interés durante los últimos años. Más allá de los nombres participantes, se percibe la sensación de estar presenciando algo que se descubre al mismo tiempo que se crea dejando espacio al azar.
Y pocas ciudades parecen mejores que Barcelona para acoger una propuesta así. En una edición donde Sónar se hace con la ciudad de extremo a extremo y refuerza un año más su papel como punto de encuentro internacional para la música electrónica, STOOR aterriza en SonarCar como uno de los acontecimientos más esperados de todo el fin de semana.
“PONER FOTO DEL CARTEL/FLYER”
