Voltage despide la temporada con un All Night Long de ERØXX el próximo 11 de julio

Después de que en febrero Voltage emprendiera su camino con sus primeras fiestas dedicadas a los sonidos más contundentes de la electrónica y de que en mayo iniciara su residencia mensual en Detroit Club, el proyecto no ha dejado de consolidarse. Apostando por el hard techno, el schranz, el industrial y otras vertientes de alta intensidad, la marca afronta ahora un cierre de temporada con un formato muy especial: un all night long liderado por su fundador, ERØXX, acompañado por varios amigos y compañeros de cabina con los que comparte una misma visión de la música.

Con motivo de esta cita, hablamos con el DJ y promotor sobre la evolución de Voltage, el auge del hard techno, la construcción de una sesión de larga duración y los retos de impulsar un proyecto propio dentro de una escena en constante transformación.

Un all night long siempre supone un reto distinto a un set convencional. ¿Qué es lo que más te atrae de este formato?

Un all night long, sin duda, es un formato que reta al DJ a sacar todo su potencial, empezando por el warm-up, pasando por el peak time y terminando con el closing. Ya hice uno el año pasado en un club pequeñito y esta vez damos el salto a un club como Detroit para repetir la experiencia. Normalmente, los sets de 1 h o 1 h 30 min se me quedan muy cortos y siempre me quedo con ganas de más, así que con 6 h espero tener suficientes. Además, voy a buscar la progresividad, empezando con hard groove y proper techno; después, schranz y hard techno; subiré la intensidad con industrial, para rematar con un set de makina muy cañero y un closing con hardcore, uptempo y gabber.

Has anunciado varios B2B durante la noche. ¿Qué buscabas al elegir precisamente a Mvgri, Deiluss y Pau G para compartir cabina?

Para complementar mi ANL he querido destacar tres subgéneros para hacer unos sets especiales en B2B. Con schranz no podía ser otro que Mvgri; sin duda, es uno de los más potentes de la escena de Barcelona y ya tenía muchas ganas de pinchar con él. Con Deiluss buscaba contundencia: pincharemos industrial sin remordimientos y será un set muy potente. Y con Pau G será algo más makinero, con cantaditas y melodía, además de unas mezclas muy top que estamos preparando.

Si alguien nunca ha estado en una fiesta de Voltage, ¿qué puede esperar de esta edición del 11 de julio?

Puede esperar una noche de mucha energía, buen ambiente y una comunidad que vive la música de verdad. En Voltage siempre intentamos que la gente se sienta parte de la fiesta, no solo como público. Tenemos un ambiente muy cercano y ese es uno de los aspectos que más destacan quienes vienen. De hecho, mucha gente repite en cada edición y, para nosotros, esa es la mejor señal de que estamos haciendo las cosas bien.

Tu sonido se mueve entre el hard techno, el schranz, el industrialy otras vertientes más contundentes. ¿Cómo definirías hoy el universo sonoro de ERØXX?

Principalmente, mis sets se caracterizan por la contundencia y son muy cañeros, pero a la vez hago que la gente baile y cante. El hard techno y el industrial los complemento con schranz y makina. Me gusta ver a la gente disfrutar y es mi prioridad al preparar los sets. Al final, cuando pincho es mi momento de liberación y expresión, e intento transmitir toda esa energía a la pista, sobre todo ahora que he comenzado a viajar y a tener bolos internacionales en Francia, Suiza, Ámsterdam o Malta. Ver cómo reaccionan diferentes públicos es interesante y gratificante.

El hard techno ha vivido varios momentos de enorme popularidad. ¿Crees que este crecimiento ha enriquecido la escena o también ha traído ciertos riesgos?

Es cierto que la escena y el hard techno han evolucionado. El tiempo es evolución y toca adaptarse. Siempre me gusta ver el lado bueno de las cosas, ya que soy una persona positiva. La escena ha ganado popularidad y, gracias a eso, ahora podemos disfrutar de grandes festivales que antes solo se podían ver con otros géneros. Siempre hay que tener en cuenta de dónde venimos: la escena techno siempre ha sido un espacio de liberación y respeto, y debemos cuidarla para que siga así y enseñar a las nuevas generaciones esta cultura. Con la popularidad es cierto que viene gente por la moda, y por eso hay que seguir defendiendo y cuidando la escena.

ERØXX en ALIEN

¿Hay algún sonido o tendencia que creas que veremos ganar protagonismo en los próximos años?

Siempre es muy difícil saber qué pasará de aquí a unos años, pero lo que tengo claro es que no morirá, sino que derivará en nuevos estilos: por un lado, más cercanos al hardstyle, como está pasando con el industrial; y, por otro, más cercanos al techno clásico, como ocurre con el hard groove.

Además de pinchar, también eres el fundador de Voltage. ¿En qué momento sentiste la necesidad de dar el salto de artista a promotor?

Pues todo empezó el año pasado, cuando organicé mi primera fiesta por mi cumpleaños. Era un club pequeño, pero hice sold out y la gente se lo pasó muy bien, y eso me animó a seguir. Con Nerea, mi hermana, empezamos el proyecto y estamos muy contentos de cómo evoluciona.

¿Qué querías ofrecer con Voltage que quizá echabas en falta en otras propuestas de la escena?

Echábamos en falta una propuesta con una identidad muy marcada. No queríamos ser una fiesta más, sino una marca que representara una forma de vivir la escena. En Voltage todo gira alrededor de una misma idea: música cañera, una imagen reconocible, una comunidad fiel y una experiencia que empiece antes de entrar al club y continúe después. Queremos que cuando alguien vea Voltage sepa exactamente qué puede esperar.

Organizar una fiesta implica muchos retos que el público no ve. ¿Qué es lo más complicado de estar al otro lado?

Lo más complicado es que la gente solo ve las horas de la fiesta, pero detrás hay semanas y meses de trabajo. Hay que coordinar artistas, salas, merchandising, promoción, resolver imprevistos y asumir un riesgo económico importante. Al final, organizas un evento sin saber al 100 % cómo va a responder el público, así que cada decisión cuenta. Cuando todo sale bien parece fácil, pero detrás hay muchísimo trabajo que no se ve.

También estás trabajando en producción musical. ¿En qué punto se encuentra esa faceta?

Pues estoy produciendo nueva música actualmente, ya que durante varios meses lo dejé de lado por falta de tiempo. El viernes pasado salió mi último release, INFERNAL CHOIR, por el sello Caviar Of Techno. También tengo un par más pendientes de salir que son muy cañeros.

¿Buscas que tus producciones reflejen exactamente el sonido de tus sets o te permites explorar otros caminos?

Intento mantener la misma esencia que transmito en mis sets, con bombos contundentes, mucha energía y una línea cañera. Pero eso no significa hacer siempre lo mismo. Me gusta experimentar con sonidos, atmósferas y texturas nuevas, siempre que la identidad siga ahí. Al final, quiero que cuando alguien escuche un tema mío piense: «Esto suena a ERØXX».

¿Cuál ha sido el momento más surrealista o inesperado que has vivido durante un bolo?

Han pasado varias cosas, algunas más graciosas y otras no tanto. Siempre hay gente que me pide ver mi cara, pero un día vino una chica e intentó quitarme el buff de una manera un poco violenta, aunque no pasó nada grave. Y otra vez me contrataron para una fiesta privada un poco peculiar (no era hard) y me dijeron que querían techno. Cuando empecé a pinchar vi que la gente no estaba en ese mood, así que cambié por completo y empecé a pinchar house a 125-128 BPM. Fue algo totalmente fuera de mi zona de confort y fue divertido. Suerte que llevo todo tipo de música en los USB.

¿Hay alguna sesión de la que te sientas especialmente orgulloso? ¿Por qué?

Si tengo que destacar una, sería la del After del Duro, la primera Voltage. Y también un set que hice el pasado sábado en el huerto de unos amigos. Pinché full makina y newstyle y lo gocé como nunca.

Fuera de la cabina, ¿qué es lo que más influye en tu forma de entender la música?

Viajar, conocer gente y vivir la escena desde dentro. Cada festival, cada club y cada ciudad te enseñan algo diferente. También me inspira mucho escuchar estilos distintos, aunque luego pinche música muy contundente. Creo que, para seguir evolucionando, no basta con pasar horas en el estudio o en la cabina; hay que salir, vivir experiencias y mantener la mente abierta. Eso acaba reflejándose en la música y en la energía que transmites.

Si pudieras darle un único consejo al ERØXX que empezó hace unos años, ¿cuál sería?

Le diría que no se rindiera nunca y que siguiera apostando por el proyecto, incluso cuando las cosas no salgan como esperaba. En este mundo hay muchos altibajos, tanto personales como profesionales, y es fácil dudar de uno mismo, pero la constancia marca la diferencia. Si de verdad crees en lo que haces y no dejas de trabajar, las oportunidades acaban llegando.

Para finalizar, ¿con qué sensación te gustaría que saliera la gente de Detroit Club cuando termine la noche?

Sobre todo, me gustaría que salieran con la sensación de haber disfrutado de la noche y de haber podido verme en estilos que normalmente no suelo pinchar, como hard groove, un set full schranz o el de makina. Sin duda alguna, es un gran reto y seguro que lo pasamos en grande.

Muchas gracias, ERØXX, por compartir tu visión de la escena y tu proceso creativo. Nos vemos el 11 de julio en Detroit Club.

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