Queixal presenta Mala Lletra, un debut donde la repetición se convierte en percepción

El nuevo proyecto de Marc Falcó explora el Deep Minimal Techno desde la intuición, la tensión emocional y las microvariaciones del sonido.

Después de años produciendo música electrónica bajo otra identidad, Marc Falcó inicia una nueva etapa con Queixal, un proyecto que parte de una necesidad personal: recuperar una manera de crear más intuitiva, contemplativa y conectada con la escucha.

Ese punto de partida toma forma en Mala Lletra, su primer EP, compuesto por cuatro piezas que se mueven dentro del territorio del Deep Minimal Techno y exploran diferentes estados de tensión, calma y transformación.

El propio nombre de Queixal —“muela” en catalán— funciona como una representación de esa tensión. Un punto donde el cuerpo acumula presión y que, en este caso, se convierte también en una metáfora del proceso creativo. Esa idea atraviesa un EP construido alrededor de la repetición y de su capacidad para modificar nuestra percepción.

Un proceso basado en dejar que el sonido suceda

Para construir Mala Lletra, Falcó comenzó desarrollando una paleta sonora propia, formada por texturas, herramientas y diferentes cadenas de efectos capaces de reaccionar de manera orgánica.

Los procesos aleatorios tuvieron un papel importante durante la composición, permitiendo que determinados elementos adquirieran cierto grado de autonomía. El proceso consistía en observar cómo evolucionaba el sonido, intervenir cuando era necesario y reconocer aquellos momentos en los que la música encontraba una dirección propia.

El resultado es un trabajo en el que los cambios no siempre aparecen de forma evidente. Las estructuras se mantienen, mientras pequeñas modificaciones en los patrones, las texturas o las melodías alteran progresivamente la sensación del conjunto.

Ahí reside una de las claves de Queixal: escuchar una misma estructura durante el tiempo suficiente para descubrir todo lo que ocurre dentro de ella.

Cuatro piezas, cuatro estados

El EP comienza con “Mala Lletra”, una pieza suspendida entre la calma y la inquietud. Sus texturas moldeables y ciertas influencias del dubstep construyen un paisaje ambiguo que funciona como introducción al universo sonoro del proyecto.

En “Cervicals”, la tensión se vuelve más física. Los subgraves adquieren protagonismo y generan una sensación de presión y ahogo que encuentra en la pista de baile una posible vía de liberación.

“A Fogonades” introduce un diálogo más marcado entre ritmo y melodía. Bajo su estructura permanece un componente psicodélico que evoluciona de manera constante, desarrollándose en segundo plano mientras el ritmo mantiene el pulso.

El recorrido termina con “Brisa i Llençols”, que reduce progresivamente la intensidad y deja espacio para la respiración. Un cierre minimalista y delicado que funciona como epílogo del viaje.

Del estudio a la pista

La presentación de Mala Lletra tendrá también su continuación en directo. Queixal estrenará su primer LIVE el próximo domingo 6 de septiembre en Razzmatazz, dentro de la sesión dominical de Human Club, TORAX.

La cita supone el primer paso del proyecto fuera del estudio y una oportunidad para trasladar al directo el universo sonoro construido alrededor de Mala Lletra, llevando sus texturas, patrones y procesos de transformación a un contexto de club.

Queixal compartirá cartel con James Ruskin, Jin Synth y otros artistas, en una programación que conecta diferentes aproximaciones a la electrónica de carácter experimental y de club. Será, además, la primera ocasión para descubrir cómo se transforma en directo un proyecto concebido desde la escucha, la repetición y la evolución del sonido.

La repetición como forma de escucha

Para Queixal, la repetición puede convertirse en una forma de contemplación. Los patrones regresan, pero cada vuelta incorpora pequeñas alteraciones que modifican la percepción del conjunto.

La propuesta parte de una idea sencilla: cuanto más tiempo dedicamos a escuchar un mismo elemento, más detalles aparecen. Microvariaciones, texturas y cambios prácticamente imperceptibles construyen un paisaje que nunca permanece completamente estático.

En ese contexto, el trance adquiere otra dimensión. La repetición permite permanecer dentro del sonido, prestar atención a sus cambios mínimos y establecer una conexión más directa con la música.

Con Mala Lletra, Queixal presenta la primera muestra de una búsqueda personal alrededor del sonido, la intuición y la percepción. Un punto de partida para un proyecto que encuentra en la electrónica un espacio de exploración y conexión.

🔗 Mala Lletraestará disponible el 16 de junio a través de Bandcamp. Consíguelo a través de este enlace

Mala Lletra de Queixal

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