Esta temporada ha sido especialmente intensa para Araña Club. Ha supuesto un punto de inflexión para la marca, que ha pasado de celebrar siete ediciones a organizar trece eventos, incluyendo una fecha en Galicia y dos afters. Un crecimiento orgánico y sostenible que demuestra que existe una comunidad de ravers con ganas de seguir quemando pistas de baile.
Este crecimiento también se ha reflejado en los sold out conseguidos evento tras evento en su casa habitual, La Deskomunal. Una situación que incluso los llevó a plantear nuevos formatos, como la edición 2×1 en M7CLUB, donde abrieron simultáneamente las dos salas del club. Un hito importante para la promotora, ya que se convirtió en la primera marca externa en asumir este reto.
Pero, a pesar del crecimiento, Araña no ha querido alejarse de las ideas que la han acompañado desde el principio. La voluntad de crear espacios de ocio seguros donde cualquier persona pueda sentirse acogida sigue siendo una de las bases del proyecto. Un oasis horizontal donde las actitudes machistas, racistas o LGTBIfóbicas no tienen cabida y donde tampoco existen zonas VIP, que rompan la igualdad en la pista de baile.
Line ups consecuentes
Parte de esta filosofía también se refleja en la construcción de los line ups. Si se quiere cuidar la diversidad en la pista, el primer paso es pensar quién ocupa la cabina. La gran mayoría de artistas que han pasado por Araña Club durante esta temporada han sido mujeres o personas queer. Además, más del 90% han sido artistas locales, contribuyendo así a fortalecer el tejido cultural de proximidad.

En la misma línea, cabe destacar que toda la comunicación de Araña se realiza íntegramente en catalán, siendo una de las pocas promotoras de electrónica de la ciudad que apuesta de forma tan decidida por hacerlo. La lengua también es una herramienta para crear comunidad y Araña ha decidido dirigirse directamente al público local.
Más allá de las cifras, otro de los objetivos de la temporada ha sido mantener viva la curiosidad por descubrir música. Por eso cada edición ha funcionado como un pequeño viaje sonoro donde han convivido techno, hard techno, psytrance, hard bounce, hardcore y muchas otras formas de entender la contundencia.
Un equipo para crear un universo
Entre la comunidad construida alrededor de la marca y las atmósferas que nacen de la música, Araña Club ha terminado desarrollando un universo propio, también construido desde una identidad visual muy cuidada.
Pol Visual es el encargado de trasladar cada concepto a los vídeos promocionales y de documentar las noches de la promotora. Los diseños corren a cargo de Henry Rituals, responsable también de los visuales que acompañan cada edición para reforzar la inmersión en pista. A este equipo creativo se ha sumado recientemente la fotógrafa Silviuska, ampliando todavía más el imaginario visual de la marca.

Detrás de Araña, Santi Aranya
Detrás de todo este universo encontramos a Santi Aranya, fundador y director del proyecto. DJ y productor con una larga trayectoria dentro de la escena electrónica estatal, inició su recorrido en Madrid en 2011 y reactivó el proyecto en Barcelona en 2022 con una nueva visión centrada en la creación de comunidad y la exploración musical.

Su papel dentro de Araña va mucho más allá de la organización. También forma parte activa de los line ups y sus sets se han convertido en uno de los momentos más esperados de muchas de las ediciones. Al igual que ocurre con la programación de la promotora, sus sesiones son difíciles de encasillar y se mueven con naturalidad entre techno, hard techno, hard trance o, incluso, el hardcore. Una selección marcada por la curiosidad constante y por la voluntad de descubrir nuevos sonidos sin perder de vista la historia de la música electrónica.
Sábado 06 de Junio, final de temporada en la Deskomunal
Con todo este recorrido detrás, el cierre de temporada no podía plantearse de otra manera. Una noche dedicada a quienes han ayudado a construir la identidad sonora de Araña Club desde dentro.
Los residentes Paulix, Julia Wolf y el propio Santi Aranya serán los encargados de poner música a una última edición que funciona tanto como celebración de la temporada que termina como declaración de intenciones de cara a la siguiente. Un line up que resume perfectamente el ADN de la marca y una oportunidad para volver a reunirse en familia.

La Deskomunal volverá a ejercer de hogar para la comunidad de Araña en una noche pensada para celebrar todo lo construido durante estos meses y despedir una temporada especialmente importante para el proyecto.
Entradas físicas disponibles
Además, y con la voluntad de seguir priorizando la seguridad y el cuidado dentro de la pista, las entradas continúan vendiéndose exclusivamente en formato físico en la tienda de segunda mano de Santi Aranya, situada en la calle Riera Baixa 8, en el Raval.

