Hace siete meses, a finales de octubre de 2025, se celebró en Montmeló la última edición de Bass in the Park tal y como lo conocíamos hasta ahora. Una noticia triste para los amantes de los sonidos más hard de la electrónica. Pero la nostalgia duró poco. La cuenta oficial del festival publicó un post dejando claro que esto no era un final, sino una evolución. Un nuevo concepto dispuesto a trasladar la energía de los clásicos parkineos al formato festival.
Vuelta a los orígenes: del Park al Parking
El hardcore, la makina, el new style o el uptempo son géneros que tienen un vínculo muy fuerte con los parkings. Cuando sale el sol y los clubes cierran, es momento de abrir los maleteros, subir el volumen y seguir bailando. Sin escenarios, sin jerarquías y sin demasiadas normas. Solo música y energía hasta que el cuerpo aguante.
Con esta nueva edición, Bass in the Park propone volver a esa esencia más cruda y espontánea, pero llevándola a una escala mucho mayor. Un gran despliegue técnico pensado para ofrecer sonido de calidad, un cartel formado por algunas de las promotoras más importantes de la escena hard del país y unas instalaciones preparadas para reunir a más de 5.000 personas.
Además del mainstage tradicional, el festival contará con cinco stages en formato parkineo, cada uno representado por una promotora distinta. Para conservar esa relación horizontal entre DJ y público tan característica de estas fiestas, las cabinas estarán integradas directamente en la pista de baile, delante de tres coches con sound systems sincronizados y reforzados con equipo extra. Una propuesta técnica ambiciosa que busca trasladar la experiencia del parking al contexto de un gran festival.
No Es Ruido: reivindicar la música hard
Si hablamos de escena hard actualmente, es imposible no hablar de No Es Ruido. Desde después de la pandemia, la promotora se ha convertido en una de las referencias de la makina, el hardcore y el new style, reivindicando que si una música consigue hacer bailar a toda una pista, claramente, no es ruido.
Después de pasar por festivales como Tramunfest, Mediterránea o anteriores ediciones de Bass in the Park, volverán a Montmeló con un stage cargado de contundencia y nombres habituales dentro de su comunidad. Junto al residente Xavistyle, también estarán DJ Sisu en formato b2b con The Whistlers, Gea o Toni Massana, después de su reciente All Night Long en Terminal.
Madhouse: hardcore pata negra
Madhouse también aterrizará en Bass in the Park con un stage dedicado a los sonidos más intensos del hardcore. Lady Dammage, Sakyra, Javi Molina o Revenja formarán parte de una programación claramente enfocada en recuperar la energía del hardcore de principios de los 2000.
Una propuesta directa y contundente para quienes entienden el festival desde la velocidad, el bombo y la resistencia física en pista.
Masia: pitidos desde Castellón
Si hay un club que ha marcado la identidad del hard en nuestro país, ese es Masia. Desde Castellón llegará uno de los stages más reconocibles del festival, reivindicando el sonido más característico de la Ruta del Bakalao y toda la estética sonora que lleva décadas acompañando al club.
Su line up estará formado principalmente por residentes habituales de la sala como Wakan, Papero, Dr. Evil, DJ Aleix o DJ Balas. También se suman nombres como Hnos Kapiya, Falco, Graco-B, WillyStyle, Soriano b2b Petete o Copy DJ, completando una propuesta muy vinculada a la esencia más clásica del sonido Masia.
Raveout500: hard trance para la nueva generación
El hard trance, uno de los sonidos que más está creciendo dentro de los clubes europeos, también tendrá su espacio en Bass in the Park. Raveout500, nacida originalmente dentro del circuito rave, llevará su propuesta a Montmeló después de pasar por salas como Independance Club, Mondo Disko en Madrid o Lokschuppen en Berlín.
Su stage combinará hard techno y hard trance, mezclando contundencia y emoción en una misma pista. En el line up destacan nombres como Berna Serna, Carnada o GNS, junto a artistas como Inexxstable, Arcex, Nahum Korm b2b Close To Me y Amygdala. Una mirada más actual y emocional dentro del universo hard.
Reaktor: bombo, ácido y espíritu rave
Reaktor tampoco podía faltar en una edición tan vinculada a la cultura rave y al sonido más crudo. El colectivo, habitual en espacios como Sala Desden y colaborador frecuente de Black Andorra, llevará al festival un stage muy enfocado en el tekno y los sonidos más ácidos.
Farfacid, Mat Weasel, Carles S o Skandal formarán parte de una programación donde también habrá showcase de Puro Vicio. Un espacio pensado para quienes buscan una experiencia más cercana a la rave tradicional.
Mainstage con mucha presencia de b2b
A todos estos stages representados por colectivos de hard de todo el país se suma un mainstage preparado para reunir a más de 5.000 personas. La programación destaca especialmente por la gran presencia de sets en formato b2b, una fórmula que mezcla experiencia, estilos y generaciones dentro de la cabina.
Entre los más esperados estarán Buenri b2b Amygdala o DJ Sisu b2b Xavistyle. También podremos ver propuestas como Art Of Fighters b2b Revenja, representando el hardcore más contundente, o Gea b2b Santa Salut, llevando el hard trance hacia un terreno más emocional y experimental.
Además, artistas como Korsakoff, Zapravka, Pinotello o Relajadita completarán un mainstage pensado para conectar distintas generaciones y formas de entender la música hard.
Un festival que convierte el parkineo en experiencia colectiva
Bass in the Park plantea una nueva manera de entender el festival hard sin perder el vínculo con la cultura de donde nace esta música. Una edición que mezcla el imaginario del parkineo con el despliegue técnico y artístico de un gran evento, reivindicando la parte más comunitaria, espontánea y física de la escena.
El próximo encuentro será en Montmeló, pero la esencia seguirá siendo la misma: coches, sound systems y música hasta que el cuerpo aguante.

